las palabras yacen,
como volcán en actividad...
Las miradas impacientes
subrayan el intenso deseo,
mas las extremidades del ser,
permanecen.
Apenas se aproximan, se apartan.
Apenas se conocen, se gustan.
Apenas se hablan, se llaman.
Y te preguntas si de verdad pasó,
y me preguntó sentirá lo mismo.
Las mentes dibujan un futuro,
pero el presente calla cuando apareces.
Las sonrisas acurrucan el beso,
pero la despedida se obsesiona por el destino.
Así, desaparecen en el tiempo,
pero no de la memoria.
Así, alimentan el sueño,
pero no la realidad.